18 MARZO 2015

"Valorábamos mucho la necesidad de reciclar, pero no habíamos pensado en todo lo que esto significaba"

Marcelo, Tainá y Alfredo con las Asociación de Recicladores Las Palmeras de Villa María del Triunfo Marcelo, Tainá y Alfredo con las Asociación de Recicladores Las Palmeras de Villa María del Triunfo

Nuestra relación con Ciudad Saludable comenzó antes de que pisemos el Perú. Al entrar en contacto con ellos, presentando nuestro proyecto, recibimos la primera buena noticia, Albina Ruiz nos abriría las puertas de su casa para alojarnos durante nuestros días de trabajo en Lima. La primera prueba de su gran corazón, aquel que ayudó a dar un nuevo nivel de peso al reciclaje en el país, estaba ahí, frente a nosotros.

Para nosotros, una pareja que está viajando por América trabajando y conociendo proyectos sociales distintos, teníamos poco conocimiento sobre la gestión integral de residuos sólidos. Valorábamos mucho la necesidad de reciclar, pero no habíamos pensado en todo lo que esto significaba.

 

No hay duda de que nuestra mente y conocimiento son totalmente otros después de los treinta días que estuvimos con ellos. Ideamos algunos proyectos de comunicación junto a Alfredo, Berenice y Paloma y, para ponerlo en práctica, salimos a las calles para conocer la realidad de la ciudad con relación a la gestión de residuos, reciclables o no, y todo lo que envolvía este tema.

 

Nuestra primera parada fue ir a las zonas periféricas de Lima, tanto al norte como al sur, para conocer los llamados “puntos críticos”, puntos que concentran alta acumulación de residuos (basura) en las calles y donde el servicio de recojo de basura tarda mucho o simplemente no llega. Mientras más nos alejábamos del centro, más basura en las calles encontrábamos. En medio de la calle, en las veredas, cerca de las estaciones de transporte público. Siempre hay mucha. Asombra pensar que las personas ya se acostumbraron al fuerte olor. Es una situación que ni siquiera piensan en cuestionar. Como era de imaginarse, encontramos algunos recicladores informales buceando entre bolsas en búsqueda del material reciclable. Aquí en el Perú, como tal vez en cualquier parte del mundo, el reciclador informal es como una cucaracha de indeseable presencia para la sociedad.

 

En los días siguientes, fuimos a cinco asociaciones de recicladores formales, los acompañamos un poco en su rutina de trabajo y visitamos sus ‘Centros de Acopio’, lugar donde acumulan todo el material reciclable que recolectan, hacen la separación y el pesaje. Charlamos con algunos recicladores para saber cómo era su vida antes y después de formalizarse, de formar parte de una asociación; muchos afirman que su vida cambió. El trabajo colectivo los fortalece y les abre muchas puertas, nuevas oportunidades. Además de que consiguen ganar más por vender en cantidades mayores, ellos se sienten más dignos, la percepción de ellos mismo y el de las personas hacía ellos cambia con la formalidad, los miran con respeto. Una historia que nos alegró oír fue la de el sr. Justo Paucar, que luego de formalizarse y formar junto a otros compañeros recicladores la asociación que actualmente preside, consiguió que su hijo se graduara de la universidad.

 

Para concluir nuestro paso por Ciudad Saludable, fuimos a un botadero. Nunca en toda nuestra vida imaginamos estar en un lugar de esos. Como es previsible, el olor era insoportable, principalmente cuando los residuos recién llegan, y es justamente en ese lugar, en ese momento, donde las personas están trabajando. Otra cosa que nos impresionó muchísimo fue la cantidad de moscas, ves de lejos un punto negro e imaginas que es un pedazo de material cualquiera, pero cuando te acercas, ellas vuelan, las moscas son ¡infinitas!

 

En el botadero encontramos montañas de material reciclable ya separado, este solo hecho nos muestra que aún falta mucho para que la humanidad entienda y se sensibilice con esta situación y la situación de los recicladores y recicladoras. Generaciones de familias trabajan allá de lunes a lunes, sin días libres. Logramos apreciar que por lo menos trabajaban también dos menores de edad, pero nadie lo quiere ver, para la sociedad, no importa, adultos y niños recicladores y recicladoras es igual, son invisibles.

 

Les aseguro que nuestro paso por Ciudad Saludable, fue una experiencia destacada e increíble para nosotros. Salimos de ahí felices por poder compartir esos momentos con el personal de Ciudad Saludable y por habernos recibido tan bien. Es un trabajo increíble el que ellos hacen.

 

Por Calle América

http://calleamerica.net/

Todos los Derechos Reservados © Copyright Ciudad Saludable 2012
Lima - Peru
Peru Joomla